Mostrando las entradas con la etiqueta 5 consejos para un buen maestro de escuela dominical. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta 5 consejos para un buen maestro de escuela dominical. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de octubre de 2018

5 consejos para un buen maestro de escuela dominical

5 consejos para un buen maestro de escuela dominical


  1. PARA SER UN BUEN MAESTRO DE ESCUELA DOMINICAL DEBES ESTAR SEGURO DE QUE AL CONTESTAR LAS SIGUIENTES 5 PREGUNTAS TU RESPUESTA SEA: SI.
  •  ¿Eres un buen cristiano?
  • ¿ Tienes ganas de enseñar?
  • ¿ Tienes habilidad para dar la clase?
  • ¿Amas a tus estudiantes?
  • ¿Te esfuerzas para ser fiel a este ministerio?

      2. UN BUEN MAESTRO DE ESCUELA DOMINICAL NO PUEDE OLVIDAR 
LAS  SIGUIENTES 5 COSAS BÁSICAS:

  • Preparara la clase con anticipación y no la deja a la ventura.
  • Llega con suficiente antelación a la clase para orar y recibir a los alumnos. 
  • Usa un atuendo adecuado y de ejemplo para realizar la clase. 
  • Aprovecha muy bien el tiempo de la clase para que los estudiantes reciban la bendición.
  • Tiene un programa para desarrollar en la clase.

      3. UN BUEN MAESTRO DE ESCUELA DOMINICAL SABE QUE LOS ALUMNOS VALORAN ESTAS 5 CARACTERÍSTICAS DE SU PROFESOR:

  • Que tenga sentido del humor, simpatía y buen ánimo.
  • Que sea justo y no tenga favoritismos o prejuicios.
  • Que muestre interés por los alumnos.
  • Que enseñe temas ciertos, interesantes y de utilidad para la vida diaria.
  • Que mantenga el aula en orden, para que haya respeto y no se sienta desorden en el salón.

      4. LA LABOR DE LA ENSEÑANZA DEBE SER REALIZADA SIN INTERESES EGOÍSTAS, SIN ESPERAR GLORIA, RECONOCIMIENTO O GANANCIA DESHONESTA.

      5. UN BUEN MAESTRO DE ESCUELA DOMINICAL ESTA LLENO DE LA
PRESENCIA DE DIOS.


Visita nuestras Redes sociales
Pagina de Facebook:  https://www.facebook.com/IBMDV/


PERSONAJES DE LA BIBLIA: LOT

  Escuela Bíblica Dominical PERSONAJES DE LA BIBLIA LOT   Introducción: El personaje de hoy es el sobrino de Abraham, el que sal...